El Túmulo de La
Tarayuela, Ambrona
Se localiza en la primera línea de páramo de la margen
izquierda del Arroyo de la Mentirosa, a unos 900 m del cauce del
mismo, y sobre una plataforma que presenta un ligero buzamiento hacia
el Oeste, a 1160 m. de altitud.

Este yacimiento fue detectado durante la prospección intensiva
llevada a cabo en los valles del río Masegar y del Arroyo
de la Mentirosa en el invierno de 1997-1998 por la empresa Aratikos
Arqueólogos, S.L. En aquél momento, amén de
la propia estructura tumular se detectaron en superficie escasos
materiales arqueológicos consistentes en cerámica elaborada
a mano e industria lítica tallada en sílex. Igualmente
fue documentado un pequeño fragmento de fibrolita resto de
un elemento lítico pulimentado. Posteriormente, fue objeto
de una prospección geomagnética efectuada por el Dr.
Helmut Becker, quien pudo identificar la existencia de un nivel de
incendio subyacente a la estructura tumular, aspecto que vino a aportar
más argumentos –por analogía con los yacimientos
de La Peña de La Abuela y el Túmulo de La Sima- para
la definición del yacimiento como un túmulo funerario
neolítico.
Fue excavado durante la campaña de 2002, y ofreció una
estructura funeraria de compleja interpretación, fruto quizás
de la destrucción e incendio intencionados – clausura
ritual - de un monumento funerario realizado con piedra caliza y
postes de madera, que no llegó a conseguir la transformación
completa de la caliza en cal viva, como en la Peña de La Abuela
o en la primera fase de La Sima, debido a la menor intensidad del
incendio ritual allí desarrollado.
El nivel funerario consistía en un osario colectivo, compuesto
por unos veinte individuos, acompañados de ofrendas como espátulas
rituales de hueso, hachas pulimentadas de piedra, industria lítica
tallada en sílex (láminas, microlitos geométricos,
etc.), industria ósea (punzones), y otros objetos de adorno
como cuentas de collar
|