La Revilla del Campo, Ambrona
Se localiza en la línea de relieves residuales del páramo
que se desarrolla entre Ambrona y Miño de Medinaceli.
La paramera presenta una marcada dirección Noroeste/Sureste,
y delimita la margen derecha de un valle ciego que discurre entre
la antigua laguna de Ambrona, perteneciente a la cuenca del río
Bordecorex (subsidiario del Duero), pero actualmente desecada,
y el propio núcleo de población, donde se produce
el cambio de vertiente Duero/Ebro. El yacimiento se localiza,
en concreto, en la ladera occidental de una de las plataformas
inferiores del páramo, que desciende muy tendida, con
escasa pendiente.

Mientras se realizaba la excavación del túmulo
de La Peña de la Abuela, en 1994, se realizó una
somera prospección en el área circundante, detectándose
la aparición de materiales neolíticos en una amplia
superficie de unas 18 Has., en el lugar que ocupa el yacimiento
de La Revilla del Campo. Por ello, se planteó la realización,
durante el mes de septiembre de 1996, de unas prospecciones geofísicas,
bajo la dirección técnica de Helmut Becker, en
este yacimiento y en el de La Lámpara. Gracias a ello
se pudieron localizar diversas estructuras arqueológicas,
en forma de manchas oscuras y circulares la mayoría de
las veces, que fueron objeto de excavación posteriormente
durante las campañas de 1997, 1999 y 2000.
Se trata de los típicos hoyos, característicos
de los asentamientos prehistóricos de buena parte de La
Meseta, y cuya funcionalidad pudo ser diversa (silos, basureros,
etc.). La mayor parte de ellos proporcionaron materiales arqueológicos
de gran interés, como cerámicas lisas y decoradas,
e industria lítica pulimentada y tallada en sílex,
así como restos faunísticos, que permiten identificar
el lugar como un importante lugar de hábitat neolítico.
Este yacimiento fue frecuentado estacionalmente por los primeros
grupos agrícolas y ganaderos que colonizaron el interior
peninsular, a juzgar por la espectacular serie de 17 fechas de
C14 obtenidas sobre muestras recuperadas durante la excavación,
que lo sitúan en los dos primeros tercios del VI milenio
AC en cronología calibrada (5900-5300 cal AC).
Junto a estas estructuras se pudo documentar también un
interesante y enigmático recinto oval (¿encerradero
para el ganado?, ¿recinto ritual?), realizado a base de
una doble zanja donde se encajaban postes de madera, que no se
ha excavado aún en su totalidad.
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