EL MEDIO NATURAL DEL
VALLE DE AMBRONA
El Valle de Ambrona está enmarcado dentro de un paisaje típicamente
soriano como son las “parameras” del Sistema Ibérico.
Esta zona esteparia se halla enclavada dentro de lo que los biogeógrafos
denominan, basándose en características comunes, Provincia
Castellano-Maestrazgo-Manchega.
Podemos distinguir cinco tipos de formaciones vegetales con diferentes
grados de conservación y extensión, en las que se
aprecian casi 170 especies animales. El Valle se convierte así
en un ecotono, es decir, una zona de transición de ecosistemas
en el que aparecen especies adaptadas a medios muy diferentes.
Parameras
Estas zonas, con vegetación típicamente estépica,
se encuentran en las zonas altas, asentadas sobre las calizas jurásicas.
Constituyen el hábitat más extenso de todo el Valle.
La cobertera vegetal del páramo es consecuencia de la acción
antrópica en forma de tala, roturación y pastoreo,
y presenta características intermedias entre las dos grandes
parameras por las que se halla rodeado el Valle; la de Layna y la
de Barahona.
La vegetación rala se halla constituida por un estrato dominante
compuesto principalmente por aulagas, cambrones, y en menor grado
saturaja o ajedrea, espliego y artemisa.
Al amparo de algunas pocas encinas de porte achaparrado o bajos
arbustos, podemos encontrar praderitas de terofítos y gramíneas
caepitosas.
En cuanto a la fauna, quizás la especie más emblemática
sea la alondra de Dupont. Además de este ave, es posible
observar otras como el alcaraván y la ortega.
Dentro de los alaúdidos podemos apreciar a la alondra común,
la cogujada común y la cogujada montesina, e incluidas en
un grupo más heterogéneo podemos ver al triguero,
la bisbita campestre, la collalba gris y la collalba rubia.
Además de las aves, son también muy comunes en este
ambiente el zorro, el topillo común, el ratón de campo,
la lagartija ibérica y el sapo corredor.
Melojares
Se encuentran en las cercanías de Miño de Medinaceli,
en la denominada “Dehesa”, asentada sobre areniscas
triásicas; dando como resultado una extensión de unas
20 Has. de rebollo o roble melojo.
El cortejo florístico que acompaña al melojar es abundante
en arbustos, destacando el majuelo, el endrino y el escaramujo.
Otras dos plantas características son el repóntigo
y el gamón, además de la abundantísima “quitameriendas”,
flor que tapiza los prados de este bosque durante gran parte del
año.
Es una zona en la que con frecuencia se observan rapaces forestales
como el azor, el gavilán o el ratonero.
En los cortados rocosos adyacentes nidifica año tras año
una pareja de alimoches, además de los cernícalos
y, más recientemente el búho real.
Dentro de las aves más pequeñas destaca la presencia
de herrerillos, carboneros y pinzones, así como especies
procedentes del norte como mitos, petirrojos y zorzales, que en
invierno llegan a estos lares.
En el grupo de los mamíferos, el omnipresente corzo, el gato
montés además del conejo y la liebre son los más
importantes, y en cuanto a los reptiles destaca la culebrilla ciega.
Encinar
Característico de las zonas calizas que flanquean la carretera
de Torralba del Moral a Horna, se acompaña de un sotobosque
en el que podemos encontrar enebros, y también aulaga,
espliego y tomillo.
Otras especies destacables en este encinar son la ajedrea y el
tomillo salsero.
Quejigar
Situado en la ladera norte de Sierra Ministra, en torno a Torralba
del Moral, viene asociado a un sotobosque constituido por jaras,
además del escaramujo, la mejorana y el cantueso.
Los encinares y quejigos aparte de solaparse y mezclarse, acogen
a una fauna prácticamente igual, típicamente mediterránea.
Las colúmbidas son muy abundantes, destacando la paloma
torcaz y la tórtola común. Otra ave típica
del medio forestal es el arrendajo.
La fauna de mamíferos se compone principalmente por el
jabalí y el corzo, no siendo rara la liebre, así
como numerosas especies de roedores.
Humedales
Actualmente solo existen dos humedales: la laguna de la Sima y
la laguna de Conquezuela; esta última drenada y cultivada,
pero que en épocas de abundantes lluvias, recupera en parte
su antiguo aspecto.
Presentan una vegetación característica adaptada
al medio acuático. En el exterior de la Sima se desarrolla
un bosquete de chopos, hacia el interior aparece un anillo de
enea, y en el centro plantas del género Ranunculus y algas
caráceas.
En la antigua laguna de Conquezuela, todavía pueden encontrarse
plantas acuáticas de los géneros Iris, Scirpus,
Phragmites, Thypha, Plantago, Polygonium e Hypericum entre otros,
cuando el terreno queda inundado por las lluvias.
Respecto a la fauna, en época de lluvias, lo que fuera
la laguna de Conquezuela acoge a la garza real y a bandadas de
avefrías. Otras aves de paso en esta laguna son algunos
andarríos y archibebes así como avocetas y cigueñelas.
En las apenas 3 Has. de la laguna de la Sima, viven el zampullín
chico, el ánade real, la focha, la gallineta o polla de
agua y el valiosísimo aguilucho lagunero.
Además, al amparo de la espesa maraña vegetal se
refugian el rascón y los carriceros común y tordal,
junto a lavanderas blancas y boyeras en los prados adyacentes.
Es de destacar la presencia en este humedal de todas las especies
de anfibios presentes en el Valle, así como de un mamífero
muy peculiar como es el musgaño de Cabrera.